
Vinto, Cochabamba– El Conservatorio de Música de la Universidad Adventista de Bolivia (UAB) llevó a cabo un concierto especial en homenaje al Día de la Madre el pasado domingo 24 de mayo en sus instalaciones principales.
El evento congregó a la comunidad universitaria y a familias locales con el propósito de visibilizar el avance formativo de los estudiantes y agasajar a las madres a través de un repertorio artístico interpretado por docentes y estudiantes.
Un canal de confianza institucional
La actividad artística buscó afianzar el vínculo entre la institución académica y los padres de familia, proyectando la solvencia técnica del cuerpo docente. Delmar Freire, director del Conservatorio de Música de la UAB, destacó la relevancia de este espacio para consolidar la imagen de la escuela formativa:
«Significa mucho porque es una manera de demostrar a los padres que confían sus hijos a nosotros, que ellos están en buenas manos. Son artistas muy competentes en sus instrumentos y esto es una manera de reforzar la idea de que el conservatorio está aquí para formar músicos de verdad» señaló Freire.
El directivo señaló que la iniciativa, sugerida formalmente por el coordinador Edson Mayta, se estructuró a partir de obras que transmiten un mensaje de afecto y reciprocidad, empleando la música como una herramienta de expresión institucional hacia el núcleo familiar.

Rigor técnico y selección musical
El programa contempló la ejecución de piezas del repertorio clásico e instrumental, así como ensambles vocales orientados a evidenciar el nivel de preparación técnica de los ejecutantes.
José Manuel Flores Villarroel, instrumentista a cargo del violín, violonchelo y contrabajo, explicó los criterios de preparación y el significado de su participación en el ensamble:
«Un momento muy especial para mí porque va dedicado a esas mujeres que son tan especiales para cada uno de nosotros (…) El momento más especial fue el que toqué en violonchelo, titulado Vocalise, porque es un tema que expresa mucha emotividad y expresividad» apuntó el músico.
Flores acotó que el proceso de selección del repertorio y las jornadas de práctica previas demandaron un trabajo riguroes de varios días para asegurar la calidad de la presentación.

Recepción del público asistente
La respuesta de los asistentes reflejó la aceptación de la propuesta cultural y el formato desarrollado por el conservatorio. Jacobed Camacho, madre de familia presente en el auditorio, valoró la diversidad de las interpretaciones y el impacto del entorno musical:
«Fue una interpretación maravillosa de los diferentes instrumentos, como también los que cantaron, y ese ambiente que nos arrulla como mamás para sentirnos especiales. Me encanta la música instrumental clásica, así que estuve como pez en el agua» afirmó Camacho.
Asimismo, los representantes de las familias expresaron la conveniencia de dar continuidad a estos ciclos de conciertos, señalando que estas plataformas estimulan el desenvolvimiento artístico de las nuevas generaciones de estudiantes dentro del ámbito profesional.





